martes, 6 de noviembre de 2007

Calla.......


Calla la voz inteligente que mide sus palabras, no como aquellas bocas que ni hilar frases consecuentes pueden….Arde la polémica arde….más el homicida no se da cuenta cuan profundo puede cavar su tumba cada vez que de esa mal utilizada caja acústica emanan sus palabras….

Qué hacer….quizá dejar que el interpelador agote sus fuerzas con cada descarga alfabética, así como lo dijera aquel relator del taller de “Técnicas de Comunicación Efectiva y Motivación”, y esperar con la postura adecuada, los músculos faciales relajados, y las cuerdas vocales distendidas; a que ese asesino verbal se de cuenta del ridículo monólogo que ha entregado y con entrada liberada.

Por eso calla la voz mental y no emocional en la gente inteligente.

Quizá dar media vuelta y marchar sintiendo en tu espalda como se incrustan aquellos dardos en llamas, quizá, sólo quizá poner la guinda de la torta con una frase célebre y rebuscada, pero no propia, falta de identidad y sentido, ajena ya roída y manoseada, por gente menos inteligente que aquel dizque cicerón.

Opto por lo aprendido en mi taller, pero con un factor agregado y sorpresivo, esperar a que sus energías sean evacuadas, y luego hacer tiempo hasta que un latente paro cardíaco acalle esas palabras chocarreras e insolentes.

Silencio………………
I.E.R.H.